¿Cómo se construye?
Esta arquitectura tan especial, hecha para un clima, una luz y un paisaje, utiliza básicamente como material de construcción, la pizarra, compuesto mineral de tonos gris, violetas, azulados, plateados o negruzcos, que confieren a sus construcciones un característico aspecto. La utilización masiva de los materiales locales, madera, barro, cuarcitas y pizarra, da como resultado unas arquitecturas miméticas confundidas con el terreno e integradas en un paisaje grandioso que lo domina todo.
La construcción se caracteriza por el uso masivo de la pizarra, tanto en muros como en cubiertas. Las construcciones se agrupan entre sí, en un todo continuo, vivienda construcciones complementarias, formando un sólido capaz sin fisuras, ininterrumpido y compacto y, debido a la utilización de los materiales de construcción citados, de una uniformidad textural que conduce a la formación de conjuntos de una calidad plástica inimitable. El hermetismo de los edificios responde a su rigurosa adaptación a las extremas condiciones climáticas.
Estos edificios son de una gran simplicidad. La madera estructural normalmente es de roble, de chopo, de pino y de olmo. La única herramienta que se utilizaba para su labrado es el hacha, por lo que las soluciones constructivas, tanto a nivel de elementos como de ensamblajes, encuentros y carpinterías, resultan de un gran originalismo y rusticidad. La construcción de las fábricas de muros o las soluciones de cubierta son de una perfección y belleza extraordinarias.
En Campillo de Ranas, Majaelrayo y Valverde de los Arroyos existen normas urbanísticas que protegen las construcciones de arquitectura negra, siendo preciso contar con el informe favorable de la autoridad competente en Patrimonio de la Comunidad Autónoma, para llevarlas a cabo.








